Si tu mente se abre, recibirás un vino nuevo , dice Jesús.
Lo que necesitamos es una mente abierta y la presencia de Dios, entonces todo lo que hagamos nos saldrá bien.
El odre era una bolsa de cuero donde se almacenaba el vino, que perdía flexibilidad al secarse entonces cuando el vino fermentaba, como ya no se estiraba, el cuero se rompía y el vino se derramaba.
De la misma manera, el Señor nos dice que necesitamos tener una mente flexible, amplia, porque cuando recibamos su presencia si no es abierta va a fermentar y nos vas a destruir.
Por eso hay más de un cristiano destruido, porque Dios les dio de su presencia y les explotó la mente.
Conocimos cristianos rígidos, estrictos, autoritarios, gente con la mente cerrada, que siempre están pensando en extremos: es blanco o negro, liberal o conservador, derecha o izquierda, ama u odia, es lo uno o lo otro, sí o no, para ellos no existen los templados, estás o no estás. Esa gente es reaccionaria, es decir cuando su mente cerrada escucha algo que no le gusta, se enoja, reacciona y se va. Es una mente conectada al piloto automático, sólo hace lo que debe hacer y no se cuestiona si es útil, si sirve o no.
Muchos padres le pegan a sus hijos con palos, con cinturones, retuercen su oreja, porque a ellos los criaron de esa manera, pero eso no funciona, ¡no sirve!, y como son personas que tienen la mente cerrada no reciben nada nuevo. Si escuchan algo que no pertenece a su pensamiento dicen: “Eso no puede ser, no es verdad, porque yo no lo sabía”, creen que su conocimiento es todo lo que existe.
El Señor nos dice: necesito que tu mente sea flexible para darte algo nuevo.
Cabeza abierta – Vino nuevo.
La mente cerrada hasta se expresa con rigidez física, son personas rígidas, que no tienen mentores porque “ya lo saben todo” y no pueden disfrutar de la alegría, de las emociones. Todo lo emocional le molesta porque necesita tener el control por su inseguridad; necesita moverse en el mundo de lo conocido, el imperativo y el deber, es lo que lo gobierna: “esto debe hacerse así y punto.” Rechaza todo lo que es alegría, diversión porque su mente se le ha secado.
Una chica vino de otra iglesia y nos contó que tuvieron relaciones con el novio y quedó embarazada, y su líder espiritual les dijo: “Voy a orar para Dios desintegre ese bebé por es hijo de fornicación”
¡No hay nada peor que encontrarse con una mente cerrada! Por eso Dios dice: No les doy mi presencia a las mentes cerradas porque si no serán pulverizadas y se echarán a perder, por eso derramaré de mi presencia en personas con mente abierta.
Si abrís tu mente recibirás el vino nuevo y todo lo que te propongas porque Diso te respalda.
En Hechos 10 se relata la historia de Cornelio, un romano, pagano, que ofrendaba limosnas, y oraba a Dios. Un día se le apareció un ángel y le dijo: Dios ha visto tus ofrendas y oraciones, por eso quiere que vayas a la casa frente al mar, donde vive Pedro, y le digas que vaya a tu casa. En el mismo momento en que Dios hablaba a Cornelio, Pedro tuvo hambre y tuvo la visión -estaba en la azotea de la casa- de una sábana llena de animales inmundos que bajaba y oyó la voz de Dios diciendo: “Mata y come”. Los judíos no podían comer cerdo, conejo, ni jamón, ni leche ordeñada por un gentil, por eso Pedro dijo: “No puedo comer eso es inmundo”. Volvió a repetirle: “Mata y come”, y Pedro nuevamente dijo: “de ninguna manera, porque yo obedezco la ley” Y por tercera vez Dios le dijo: “Mata y come”. Pedro tenía la mente cerrada; y comenzó a pensar qué quería decirle Dios y golpearon la puerta, eran tres personas que no eran judías y le contaron que un ángel se le apareció a su jefe, Cornelio, y le dijo que lo esperaba en su casa”. Al día siguiente fueron a la casa de Cornelio, estaban todos reunidos y Pedro les comenzó a predicar, a hablar de Jesús, y les cayó el Espíritu Santo, comenzaron a hablar en lenguas, y Pedro entendió que Dios no hace acepción de personas.
1. Es más fácil que Dios el hable a un endemoniado que a un cristiano con mente cerrada.
A Cornelio se le apareció un ángel y entendió, pero a Pedro se le apareció Dios y no entendió. A Cornelio le habló en dos versículos: “ve a buscar a Pedro”, pero a Pedro le dio una visión, le habló tres veces, y no entendió.
Una persona que recién llega al evangelio no tiene problemas para entender, le decimos Dios te ama y te va a prosperar y lo creen, pero un cristiano de años cuestiona todo, su mente cerrada es más lenta para entender lo obvio, todo es complicado, no creen y piden confirmación y re-contra confirmación.
2. Para la mente cerrada, Dios tiene que mover cielo y tierra para que entienda.
A Pedro tuvo que abrirle la cabeza, mandar un ángel a Cornelio para darle la dirección donde vivía Pedro, mandar a tres personas a buscarlo y aparecérsele Dios mismo; mostrarle una sábana con animales, hablarle tres veces y enviarlo a la casa de Cornelio. O sea movió cielo y tierra para que Pedro entendiera, porque tenía la mente cerrada pero era una buena persona.
A la gente cerrada pero de buen corazón, Dios tratará de abrirlo y poder entregarle el regalo más grande que una persona pueda recibir: el vino nuevo de Dios que es la experiencia más maravillosa y poderosa.
¿Cómo trata Dios a Pedro?
1º. Pedro va a una casa en otra ciudad y una nena se muere, le dice: Levántate, y la niña resucita, produciendo un escándalo en ese lugar. Entonces, un tal Simón, el curtidor, que trabajaba con pieles, lo hospedó en su casa. Nunca un judío podía estar en la casa de alguien que trabajaba con animales muertos, pero Pedro se quedó allí, y de esa manera rompió la primera barrera.
2º. Cuando tiene la visión, por tres veces le dice:“mata y come” ; le estaba diciendo “no llames inmundo, no rotules a la gente”. Y cuando llegaron los tres enviados por Cornelio, Pedro los hospedó y eso estaba prohibido para un judío que “no podían hospedar a inmundos”, Pedro la mente estaba comenzando a abrirse. Al día siguiente los tres fueron a la casa de Cornelio y para un judío era terrible visitar la casa de un pagano. Cuando Pedro llegó, comenzó a predicar, cayó el Espíritu Santo y entendió que Dios no hace acepción de personas, que Dios es para todos, es Dios del Universo, y el Espíritu Santo los bautizó.
Dios te llevará paso a paso para romper tu mentalidad; estuvo tratando con tu vida a través de esa crisis por la que pasaste, y la usó para que te abras .
Odre Nuevo – Vino Nuevo
Si abro mi mente a las cosas nuevas seré de gran bendición como nunca antes lo fui.
Cornelio, era un hombre que no conocía completamente al Señor, pero el ángel le habló porque él estaba buscando de Dios.
Cuando abras tu mente entrarás en la casa de aquellos que les falta y vos se lo darás. Las multitudes no venían al Señor porque todavía no estaban listos, Dios no había encontrado en sus hijos mente abierta, pero cuando Pedro abrió su mente y llevó el vino nuevo, toda esa familia se entregó.
Si viene un mover sobre gente que nunca antes leyó la Biblia , que nunca pisó una iglesia, pero su corazón estaba buscando a Dios, cuando nos encontremos con ellos, conocerán al Señor.
Cuando la gente está abierta tendrá tu dirección, tu teléfono, ya conoce como llegar para abrir la mente.
Mente Abierta – Vino Nuevo
Tenés que moverte en respeto, en autoridad, porque cuando alguien está seguro de su fe, siempre va a respetar a todo el mundo, porque el objetivo principal no es que le vomite tu fe ni que conozcan tu fe, sino que tu fe los gane para el Señor.
Mente abierta atraerá gente con la misma visión.
Si tenés la mente abierta con vino nuevo, siempre vas a atraer gente abierta con vino nuevo, porque lo semejante atrae lo semejante. Dios te va a unir con gente que tiene el mismo vino que vos.
Un visión es bendición, dos visiones es división, dice Benny Hinn
Cuando te juntes con gente de personalidades única e irrepetible, la visión será clonada. Yo soy yo, ella es ella, pero la visión está clonada en nosotros, tenemos la misma visión de llevar el evangelio de Jesús.
Cuando atraes gente que es como vos, se cumple la promesa de Salmos 133 “ bienaventurados cuando están juntos los hermanos en armonía”, y Dios manda la bendición y vida eterna.
Mente abierta me da la capacidad de adaptarme a todo lugar y a toda circunstancia.
Cuando tenés la mente abierta, podés estar en la casa de Simón el curtidor, hospedar a gente que parece pagana, ir a la casa de gente distinta a vos, estar en cualquier circunstancia, pero tendrás habilidad de vivir en pobreza y en riqueza, con gente intelectual y con ignorantes, con grandes hombres o con aquellos que no lograron nada. Pablo dijo: Pasé por ayuno, por insomnio, fui apedreado, comí con los ricos, con los generales, con los presos, en todo y por todo fui enseñado, porque cuando tengas la mente abierta podrás conectarte con cualquier persona, en cualquier circunstancia y tomar todo desafío que venga a tu mano.
Vino nuevo activará mi compromiso.
“Activar el compromiso”, significa darse y entregarse en favor de una causa. La mente cerrada no sabe para qué vive porque éxito es saber para qué estás viviendo en la tierra.
Cuando sabés los sueños que Dios puso en tu corazón ya sos exitoso. El vino nuevo te dará la capacidad de jugarte y entregarte por esa causa, meter tu energía, tu tiempo, tu dinero en favor del sueño que Dios te dio.
Te sacará el espíritu de indiferencia. Si ves a un hombre que no quiere comprometerse, huí de él, porque Dios los vomita.
La energía, el compromiso lo da el vino nuevo. Cuando Dios te llena de su vino te vas a jugar por el Señor.
Nosotros hemos quemado las naves, nos hemos comprometido para no volver atrás y para que la tierra sea llena de la Presencia de Dios. Cuando estás comprometido no necesitás que nadie más te motive, te empuje, porque el vino nuevo te tiene encendido.
Hay cristianos grises y Dios los odia. Vienen a la iglesia para marcar tarjeta, como una experiencia, pero cuando Dios te enseña y te dice Quiero que vivas ese evangelio que te juegue, te comprometas, entonces te dará Su vino.
Compromiso, te jugarás por la causa de Jesús con pasión.
Pasión es sufrir, padecer, es tener la capacidad de soportar lo que sea para ver el sueño cumplido. Dios te va a dar junto al vino nuevo la capacidad de soportar lo que sea, sufrir lo que sea, para disfrutar todo lo que te prometió.
Pasión y compromiso sólo lo dará una experiencia con el Espíritu Santo.
Durante años, en mi ministerio, yo pensaba que si le daba un buen mensaje a la gente, cambiarían; después pensé que lo que necesitaban era una adoración de cinco horas; después creí que una palabra profética; luego reunirse en grupos pequeños para ser cuidados; después pensé que necesitaban mentores que les digan qué hacer y cómo; después, motivadores que los impulsaran; hasta que descubrí que lo único que nos cambia es la presencia de Dios cayendo sobre nuestra vida.
Cuando Pedro le empezó a hablar a Cornelio, bajó la presencia y, en unos minutos, todos fueron llenos del Espíritu Santo. Los apóstoles tardaron tres años y medio con Jesús para que les caiga el Pentecostés, en cambio a esta familia les cayó en cinco minutos porque, cuando adquirimos la experiencia, abrimos la mente, el corazón y dejamos caer el vino sobre nuestra vida, cambiaremos; y todo lo oído teóricamente pasará a ser una experiencia.
En 1 Cor 16: 15 dice que la familia da Stefanas, se ha dedicado al servicio . La palabra dedicado quiere decir “adicto”; es decir, Dios te va hacer adicto de su presencia (antes, eras adicto a las drogas, a la mentira, a las mujeres, a los hombres, pero ahora Dios te hará adicto a su vino.)
Cuando experimento la presencia de Dios, no es una teoría, ni un cuadrito, un persignarse o un rosario, sino nos hacemos adicto a Él.
He orado para que abras tu odre y digas: Señor quiero abrir mi mente, mi espíritu, mi cuerpo; que derrames en mí algo sobrenatural, me des una experiencia maravillosa, que active el compromiso y me hagas sentir con propósito. Dame una pasión ilimitada, la capacidad de sufrir por los sueños que me has dado, un espíritu de fortaleza, y que nadie pueda derribarme. Quiero experimentar la unción de tu amor, ver tu gloria.
Moisés vio el maná del cielo, el mar abierto, todos los milagros, pero milagro no es la gloria. En un momento Moisés dijo: “Señor, ya vi todos los milagros, quiero ver tu gloria.” La gloria es la presencia de Dios.
En tu vida podrás haber visto lo más maravilloso, pero el peso de la gloria de Dios es lo máximo. Dios le dio a Cornelio y a su familia la experiencia de gloria y era un “peso, pesado”, donde el Espíritu Santo se mueve y toca al que tiene el corazón abierto. De esa manera, Dios le abrió a Pedro la puerta de los gentiles y marcó precedentes.
Dios te va a usar para que marques precedentes. Hay familias que conocen algo del Señor pero están esperando que vayas a su casa y le sueltes lo que Dios te dio; quebrantá sus mentes de toda religiosidad, rito, estructura, fortaleza en el nombre de Jesús.
Queremos ser como Cornelio que, con expectativa divina, esperaba algo grande y su gloria cayó sobre ellos, cambiaron su lenguaje y las familias completas fueron llenas.
Mucha gente ha luchado en su mente y no permitió que el vino se derrame. Sacá todo piloto automático, quitá todo pensamiento, quebrá tus miedos, abrí tu vida y vivirás experiencias únicas. Irás a lugares donde nunca fuiste, vivirás como nunca pensaste, tendrás vivencias que marcarán tu destino y te llamarán “muy favorecido” en donde estés. Tu vida será un imán, tus brazos no perderán las fuerzas, tus pies se dirigirán hacia la meta, serás grande entre los grandes, a los que admiraste te admirarán. Abrirás las puertas que estaban muy cerradas y nadie más volverá a cerrarlas. Tendrás el espíritu de gozo y verás lo que antes no veías. Tendrás fe para que no caigas frente a los obstáculos ni en los momentos duros, estarás al lado del Señor en mitad de la tormenta que se ha levantado para que descanses. El enemigo no puede tocar una mente que está llena del vino nuevo, tendrás una canción nueva, una visión nueva, amigos nuevos. Te conectarás con los que nunca pensaste conectarte, serás el amado, tus brazos tendrás flores y perfumes, repartirás y darás, más no pedirás prestado. Sólo ábrete, activa hambre por el Señor, vuelve a enamorarte de Él como lo está de ti.
Dale una canción, una oración, que fluya. Estírate, te voy a renovar. Sé una persona de experiencia con El, decile: “Señor llename.” |