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Casas Bendecidas - ADN Espiritual

El enemigo trata de habitar el corazón, que es la casa de la gente, y tratará que el hombre, de alguna forma, le otorgue autoridad para entrar a su vida y de esa manera poder oprimirlo.

A lo largo de la historia Dios tuvo tres casas, pero dijo que volvería a construir el templo de David, la casa de su nostalgia.
La casa qué me hizo David, porque en esa casa, yo tuve los recuerdos más lindos, y yo quiero reedificar esa casa.
La primera casa qué hizo fue el tabernáculo de Moisés, qué lo hizo con el pueblo de Dios en el desierto, era enorme, tenían determinados diagramas y tenia un lugar donde era el lugar santísimo.

En el lugar Santísimo había un velo, qué se dividía en tres lugares. Solamente el sacerdote una vez por año, entraba detrás de esa cortina, y ofrecía un sacrificio a Dios. El pueblo se tenía qué quedar en el lugar Santo, y otras personas se tenían qué quedar en el atrio. El sacerdote tenia qué tener una característica, entraba con campanitas y si estaba en pecado Dios lo mataba porque Dios vivía ahí.
La segunda casa era el templo de Salomón, qué costó quinientos billones de dólares, había una puerta toda de oro, y las cosas más lujosas estaban en la casa qué le hizo Salomón. Tenia un velo y una vez por año el sacerdote entraba y ofrecía un sacrificio a Dios. Dios dice qué va a reedificar la casa, pero no quiere la de Moisés, la de Salomón, quiere la choza de David.

La casa de David era cuatro postes y una tela nada más, pero no había lugar santísimo.
Porque cualquiera podía entrar a ver a Dios.

Dios nunca quiso tener intermediarios, Dios quiere qué vos entres directamente a experimentar a Él.
No hace falta intermediarios, Dios dice a mí me gusta la gente qué se acerca directamente a mí.
Vos tenes qué entrar qué entrar a hablar directamente con Él.

En la casa de David había adoración las veinticuatro horas del día, en la de Moisés y Salomón había ritos programados. David puso adoradores las veinticuatro horas del día, y los trescientos sesenta y cinco dias del año, por treinta y seis años, por eso a Dios le gustaba porque siempre había gente, con las manos hacia arriba sosteniendo el cielo en alto.
Porque a Dios le gusta él qué está conectado con EL todo el día. Siempre había adoradoras no, solo en una reunión sino durante todo el día.

Durante treinta y seis años abrió los cielos sobre Israel, por una choza donde Papá fue a vivir, porque ahí había gente qué le amaba de todo corazón.

Cuando una persona experimenta un choque violento con Dios la persona se hace adictiva.
Y cada vez queres experimentar más de Dios.

David decía mejor un día en tu casa qué mil fuera de ellos, decía Señor tu me has enamorado, me has cautivado, y lo único qué anhelo es más de ti.

David buscaba con hambre y sudor la Presencia de Dios, está palabra es para los buscadores del Señor, es para los qué tienen hambre del Señor.

David recupera el arca qué era una caja llamada de la Presencia de Dios, pero esa caja pesaba porque era de oro, y muy pesada. David la pone sobre la carreta qué era muy pesada y los bueyes se ponen a caminar, cargando la presencia y mientras van caminando va un hombre llamado Fuerza pone las manos y se muere.
David no sabia como hacer para llevar la presencia de Dios qué era muy pesada, como llevo el arca a Jerusalén, y empezaron a investigar el antiguo testamento y descubrieron qué decía el arca de la presencia tendrá qué ser puesta sobre los hombros de los adoradores. Un adorador es alguien qué tiene hambre por la presencia de Dios.
La Gloria de Dios es pesada, mataban un animal y volvían a cargar pero no podían llevarla así durante dieciséis kilómetros, y así llegaron a Jerusalén.

Porque a la Presencia de Dios hay qué transpirarla,
Aunque haga cuarenta grados de calor yo voy a buscar de ti Señor y porque estás transpirado dice el Señor yo te daré de mí dice el Señor, te daré mi Gloria con Poder y habitaré tu casa por mil generaciones.
David era el portero de la choza, de la casa de Dios, la llave es hambre por El qué abre la puerta para qué Dios venga, cuando vos tengas la llave serás portero de tu vida, y la llave se llama hambre qué transpira, ganas, pasión, deseo ardiente porque un día lo conociste y no te podes olvidar nunca más quien es El para vos.
La choza sos vos, porque sos el portero de tu propia casa.

El te está esperando porque Él quiere, El extraña, El ama esa casa.
Si alguno abre la puerta yo entraré en él y cenaré con él y él conmigo,
Y todo lo qué hagas será maravilloso.
Cuando yo sea su casa, él me dará su casa.
Dios le dijo a Hageo ustedes están haciendo su casa, en vez de hacer mi casa y hacen su casa material primero en vez de ser una casa espiritual.

Por eso hacen y no pasa nada, siembran y no cosechan, porque están haciendo su casa, y yo primero quiero qué hagan mi casa, porque si ustedes son mi casa yo les daré su casa.
Te profetizo qué en el 2008 tendrás tu casa material, porque vos llenas la casa espiritual de Dios.
Si yo soy la semilla de Él, mi semilla producirá mi casa.

Salmo 84

Cuan hermosas son tus moradas Señor Todopoderoso. Anhelo con el alma los atrios del Señor, casi agonizo por estar en ellos, con el corazón con todo el cuerpo canto al Dios de lda. Señor Poderoso y Dios mío aún el gorrión haya casa, cerca de tus altares también la golondrina hace allí su nido para poner sus polluelos, dichoso el qué habita en tu templo pues siempre te está alabando, dichoso el qué tiene en ti su fortaleza, qué solo piensa recorrer tus sendas qué solo qué cuando pase por el valle de las lágrimas, lo convierte en región de manantiales. También las lluvias tempranas cubren de bendición el valle. Según avanzan los peregrinos cobran más fuerzas y unción se presentan ante el Dios de dioses. Oye mi oración Señor Todopoderoso, escúchame Dios de Jacob. Oh Dios escudo nuestro pon sobre tu ungido tus ojos bondadosos, vale más un día en tus atrios qué mil fuera de ellos. Prefiero cuidar la entrada de la casa de mi Dios qué habitaba entre los impíos. El Señor es oro y escudo, honor y Gloria el Señor brinda generosamente su bondad a los qué se conducen sin tacha Señor Todopoderoso dichoso los que en ti confían.

 

Dios tuvo tres casas en el primer testamento, la primer casa se la hizo Moisés le hizo una casa qué se llamó tabernáculo, qué era una tela qué rodeaba llena de columnas dividido en tres lugares, con determinadas medidas, determinados colores, y una vez por año entraba ahí el sacerdote y hacía un montón de ritos, esa era la casa de Moisés.

La segunda casa donde Dios vivió era el templo de Salomón, el templo de Salomón era todo de oro, salió quinientos billones de dólares hacer ese templo, y la tercera casa donde Dios vivió, en el antiguo testamento era la choza de David.

Cuando Dios miró las tres casas, dijo voy a edificarme una casa en la qué yo viví.

La de Moisés no, la de Salomón no, yo quiero volver a edificar la choza de David.

La choza de David eran cuatro palos con una tela.

¿Por qué Dios dijo no me soy hacer el templo de Moisés qué es hermoso o el templo de Salomón qué es maravilloso?

¿Por qué dijo de las tres casas en las qué viví me gusta la choza de David?

La choza de David me encanta acá tengo mis mejores recuerdos, y está es la casa antes qué yo venga a la tierra, yo voy a reedificar la choza de David.

Dios eligió la choza de David porque en la choza de David a diferencia de las otra dos, David puso adoradores las veinticuatro horas. En las otras dos casas había ritos, había fechas, había qué ir ciertos dias pero David dijo a mí eso no me interesa, yo quiero buscar a Dios las veinticuatro horas, y ahí a las diez de la mañana vino la gente adorando, a las dos de la tarde gente adorando, a las seis de la tarde gente adorando, a las dos de la mañana gente adorando, le cantaban Señor te amamos te bendecimos, tu eres grande, así lunes, martes, miércoles, jueves, viernes, febrero, marzo, así un año dos años, cinco años, treinta y seis años.

David tuvo esa choza qué le adoro las veinticuatro horas, y Dios dijo de las tres casas a mí me gusta está, porque en esta me buscan intensamente.

David no se ató a dos ritos, David tenía hambre la llave, para entrar a la choza de David, es hambre intensa David tenía hambre intensa por la presencia de Dios.

David no quería ir dos o tres días David quería adorarle siempre, cuando David no se podía dormir, se levantaba e iba a la choza, y ahí siempre había gente adorando.

Durante las noches David escribía los Salmos, y decía los qué van al templo por las noches y levantan sus manos al santuario y adoran al Dios de Israel, cuando Dios miró y dijo a esta gente me gusta porque esta gente está apasionada.

Esta gente me busca intensamente, David decía yo tengo ganas de conocerte a vos como un bebé.

Bartimeo era un ciego, qué el nombre quiere decir hijo de inmundo, y hay ruido y el ciego dice qué pasa qué hay tanto barullo, está caminando Jesús, y quien es Jesús, Jesús es el qué hace milagros, Jesús es Dios, entonces Bartimeo empezó Jesús hijo de David, y le dijeron porque no te callas el rey de España le dijo, y seguía gritando, ten misericordia de mí, eso es hambre.

Y cuando Jesús escucho eso, lo sanó porque Dios está buscando gente qué tiene hambre por Él, y tiene hambre intensa.

El hambre te trastorna, te enloquece, Jesús está buscando gente trastornada qué tenga hambre de Él.

Dios se revela a los que transpiran por Él, a los qué tienen ganas de cargarlo a Él, a Dios no les gusta los cristianos carretas.

Carreta son los qué vienen apurados, predique cortito pastor, una oración rápida así termino rápido. No Dios se revela a los qué transpiran por él.

Dios quiere qué lo cargue y cargarlo no es fácil, pero esa gente es la qué abre la casa de Dios.

Cuando David entraba a la choza a buscar de Dios, Dios le decía te mando al ángel y David le decía no te quiero a vos, te mando un milagro, no lo quiero te quiero a vos.

Yo no quiero ver al pastor, yo quiero verte a vos Papá. No quiero un milagro yo quiero a Papá, yo quiero encontrarme con vos, por eso Dios dijo está es la casa qué más me gusta.

Había una mujer qué tenía una deuda enorme, y le dijo el profeta busca vasijas vacías, no pocas.

¿Qué tienes? Una vasija de aceite, dame la vasija de aceite, y le dijo busca vasijas vacías ahora, yo lo único qué le dije es qué tenia una deuda.

Dios te va a llenar de acuerdo al vacío qué hay en tu corazón, la cantidad de vacío qué haya hoy en tu vida será la cantidad de la llenura qué Dios te va a dar.

Intensidad, ganas. Junta todo lo vacío qué puedas tener, porque el volumen de mi vacío determinará, el éxito de mi futuro, el volumen de mi vacío es la medida de mi llenura, Dios derrama su presencia en el vacío del hombre.

¿Cuánto vació hay dentro tuyo? La gente qué Dios bendice, es la gente qué se va con más hambre de lo qué ha venido.

David en la choza lo atendí a Dios, quiero servirte, quiero adorarte, yo no vine acá a qué vos me atiendas, yo vine a servirte a vos, vine a buscarte a vos, y Papá miraba y decía esta es la casa qué a mi me gusta, donde me aman y donde me sirven.

Y cuando vos servís a Dios, Dios después hace el Salmo 23, El te pone una mesa delante de tus enemigos, porque cuando vos sabes servir a Dios, después Dios te termina sirviendo a vos.

Vos viniste a buscar un milagro, una palabra, vos viniste a buscarlo a Él.

A decirle Señor yo quiero servirte a vos, yo quiero amarte, nunca vengas a la casa de Dios con la boca vacía, soltale una palabra de fe, ama al Señor, y Dios después te dará toda su bendición, porque el qué tiene la llave de la casa.

En el barrio de Dios cuando Dios le dice a alguien cual es la llave para entrar a su casa, es porque todo lo qué está en la casa del Padre también es para vos y para mí.

El qué tiene la llave tiene la casa también, si vos logras ver el rostro del Padre, el Padre te va a dar sus manos y te va a dar todo.

Y esas llaves es hambre por Él.

Y cuando vos entrás a la de Papá ahí está el cheque del auto qué no tenes, ahí está la agenda con todos los planes de éxito qué Dios armó para vos, ahí está la casa qué vos no tenes, ahí está la sanidad de tus hijos, está todo en la casa y el qué entra en la casa también tiene todo lo qué hay en la casa.

Intensidad, servicio, David iba adorar, qué quiere decir hambre, ganas, pasión, ganas de servir al Señor, ganas de conocerlo.

Hay gente qué conoce a Dios por lo qué le dijeron, una cosa es conocer a Dios por lo qué te dicen, y otra cosa es hablar con Dios.

En esta tarde Dios no quiere qué te sigas manejando por lo qué te digan, si no qué hables con Papá cara a cara, y conozcas de Él, quien es Él.

A vos te hablaron del Padre, pero Dios quiere qué vos lo captures a Él.

Esta es la gente qué yo amo, porque durante años, te contaron de Papá, pero Papá te está esperando en la casa, ya te dio la llave y entra donde él está, y decirle Papá me harte de la religión, me harte qué me hablen de vos, quiero qué vos me digas quien sos.

Quiero escuchar tu dulce vos, quiero ver tu rostro, y qué me des la mano, esa es la gente qué toca el corazón del Padre.

Hay gente qué conoce a Dios por el perfume del otro, pero ellos no reciben nada del Padre, porque ellos no se pusieron nada, no rompieron su propio perfume.

Dios quiere revelarte a vos, si no siempre vas a estar viendo la manifestación de Dios por el hambre del otro.

Tenes qué ponerte el perfume, para qué Dios venga y diga ya no estas oliendo mi presencia ahora me estás invitando, a abrazarte y a bendecirte.

Cuando vos abrís la casa de Papá y lo ves a El te vas a enamorar de El toda la vida, y tu único anhelo va hacer estar en la casa de Papá todos los dias de tu vida, si solo asomas un poquito tu cara, y te animas con tu llave a entrar a la casa de Papá, el amor del Padre se te va a revelar, y dirás como David prefiero un día en la casa de Dios qué vivir lejos de la presencia de Dios.

Cuando Dios te da algo de El tenes qué tener cuidado de qué no se caiga, si no tenes qué empezar otra vez, cuida lo qué Dios te da de Él.

Algunos Dios los llena, y dejan caer lo qué Dios les da.

Los niños heredaran el reino, cuida lo qué Dios te da, cuídalo, estate limpio siempre, no pierdas lo qué Dios te da, porque si vos sabes manejar lo qué Dios te da, después Dios te va a dar más.

Cuando aprendas a cuidar lo qué Dios te dio.

A quinientos se les apareció el Espíritu Santo vayan a mi aposento y esperen qué les voy a dar mi Espíritu Santo.

Y solo ciento veinte se fueron al aposento, y no sabían qué hacer y qué hacemos oremos, cantemos.

Un día, dos dias, diez dias, de pronto de repente cayó El Espíritu Santo, cuando la presencia de Dios te bautiza es como tener un choque, no te lo olvidas más, nunca más te vas a olvidar del Señor.

¿Cuántos te metieron el dedo en el enchufe? No te lo olvidas más, así es con el Señor.

Cuando Dios viene a tu vida te electrifica no te lo olvidas más, vas a anhelar más de Él, seguimos llenos de la Gloria de Dios, los qué estaban afuera eran los trescientos ochenta, porque de quinientos solo ciento veinte entendieron.

Cuida lo qué Dios te da, si Dios te da una palabra aplícala, créela, cuida lo qué Dios te da.

Porque cuando captures algo de Dios y lo cuides, Dios te dará más.

Si tengo la llave, tengo la casa, en la casa de Papá, hay cosas maravillosas, y vos tenes la llave.

Cada vez qué entres a tu casa y pongas la llave, te vas acordar de este mensaje, qué también Dios te ha dado la llave de la casa de Papá.

Durante muchos años la religión te hablo de Dios, las iglesias te hablaron de Dios, pero el Señor te dice yo te di la llave, venís hablemos nosotros, y la llave es qué tengas ganas de mí, qué me busques con tu corazón.

Y cuando habrás la puerta, un poquito veas mi Gloria te vas a enamorar de mí.

David dijo vos me diste la llave, yo tengo hambre de ti, David fue un rey, pero antes qué un rey, fue un buscador de Dios, fue un capturador de la Presencia de Dios, porque él lo conoció de primera mano.

No hay nada más difícil qué una persona, qué nunca entro la casa hablarle de la casa, porque es como enterarse del chusmerio por la tele y nunca haber hablado con Él.

David dice en tu casa el gorrión haya casa cerca de tu altar, el rechazado, el violado, el abusado, el pobre, tendrá casa material, cuando entre a tu casa espiritual.

La Golondrina mira para así, la golondrina es un ave migratoria, un día esta acá, otro día allá. Habla de la gente qué nunca hecha raíces, gente qué tuvo quinientos trabajos, pasó por ochocientas iglesias, tuvo quinientas mil parejas, y David dice a esos qué no pudieron echar raíces, entra a la casa, porque ahí vas a hacer un nido, para tu descendencia, vas a echar raíces, te vas a estabilizar, y vas a tener bendición.

Tu boca es restaurada, ya no hablas más negativo, ya no hablas más maldición.

Ahora tu boca habla victoria, porque estuviste en la casa de Papá, Gracias Jesús.

Los qué entran a tu casa cuando entran por el valle de lágrimas, y las lágrimas hacen un pozo, Dios le manda su lluvia, y eres una fuente para qué otros beban.

Todos tus dolores se hacen en un don para ayudar a otro, dice David lo qué están en la casa de Papá tendrán a Dios como sol y como escudo, sol es abrigo en el invierno, escudo defensa frente al enemigo, escudo quiere decir qué Dios va a pelear las batallas tuyas por vos.

Cuando vos entras a la casa de Papá, para estar con el te va a decir, tranquilo disfruta de todo lo mío, de tus cosas me encargo yo, esta es la casa qué a mí más me gusta, y vos tenes la llave para entrar a la casa, y si alguno abre la puerta entraré en Él y cenaré con él dijo Jesús y él conmigo, te Amamos Jesús.

No te muevas más ya por lo qué otros te dicen. Abrázame Jesús.

Entra a la casa de Jesús, tocá el manto de Jesús.

Hay gente qué no conoce la casa de Papá, la gente se emborracha porque nunca entró a la casa de Papá, hay gente qué se droga porque no conoce la casa de Papá, gente qué se metió en legalismo porque no conoce la casa de Papá.

El qué está en la casa de Papá y se ha metido profundamente, en la casa.

Te vas a ir con más hambre de la qué viniste, hay más.

Para los qué ya conocen la casa tienen más de Dios vamos a terminar el 2007 en la casa y vamos a vivir en la casa.

El Espíritu Santo es el qué está en la puerta de la casa y es el mayor de todos los espíritus. Mira si será Poderoso qué resucitó a Jesús entre los muertos.

Vos tenes qué estar conectado con Dios, Papá te va a decir contame ese problema qué tenes, baja la tele, me pasa esto y esto, tranquilo porque estás en casa yo peleo la batalla por vos, Gracias Señor.

Tenes qué tener hambre por Dios.

Te Amo Jesús

Por Bernardo Stamateas

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